Si analizamos el seguro como función económica, podríamos intentar su consideración desde el aspecto microeconómico y macroeconómico.
Para el primer caso basta recordar que de no mediar el seguro, no podr&ían existir costos ciertos.
Considérese por ejemplo, la situación de un industrial que comienza a operar su fábrica, de la cual depende su propio sustento, el de su familia y el de sus empleados y obreros con sus respectivas familias y tiene la incertidumbre de hechos aleatorios que puedan afectar el normal desenvolvimiento de su actividad, (un incendio, la explosión de una caldera, accidentes de trabajo, situaciones que generen acciones por responsabilidad civil, etc.). Seguramente, al comienzo de cada jornada ignoraría si podría iniciar una siguiente.
Conociendo la existencia del seguro como medio técnico apropiado para trasladar los efectos económicos de esos u otros riesgos, carga dicho costo al de su propio producto, llegando a un costo real libre de situaciones imprevistas, garantizando consecuentemente la permanencia de la empresa para su propio interés, el de los accionistas si los tuviera y la de su personal dependiente y las de sus familias, resaltándose entonces otra lista de la función social.
Si analizamos la función económica del seguro dentro del contexto macroeconómico, cabe expresar que la actividad aseguradora se inserta como generadora de ingresos al producto bruto interno, el que, sumado al del comercio internacional, configura al producto bruto nacional.
Se debe mencionar asimismo que la función indemnizatoria del seguro permite la sustitución o reparación de bienes de valor económico, posibilitando que continúen aportando a la formación del producto bruto interno, permitiendo mantener en forma constante los niveles del mismo.
Por otra parte la Superintendencia de Seguros de la Nación, como ente estatal de contralor de la actividad aseguradora sobre la base de las disposiciones de la Ley 20.091, verifica el cumplimiento de aplicación de las inversiones de las entidades aseguradoras, generándose un ciclo económico de significativa relevancia.
Cabe considerar también como función económica del seguro la de permitir el otorgamiento de créditos al garantizar a los acreedores bienes y vidas de sus deudores, o bien para reemplazar garantías por incumplimientos contractuales por distintos tipos de obligaciones (seguro de caución).